En el caso de la gestión de los centros educativos, nuestros puntos de partida son los siguientes: 1) Todo lo que se haga en el ámbito de la formación continuada de los profesionales debe tener en cuenta la mejora del aprendizaje del alumnado. 2) El centro debe ser entendido como una organización que aprende, lo cual significa que hay que potenciar las aportaciones de sus miembros, facilitar la sistematización del intercambio mediante el pensamiento reflexivo guiado e intercambiar conocimientos de manera cooperativa. 3) La principal finalidad del asesor/a de un centro debe ser la de impulsar la autonomía del centro también en formación haciendo emerger los recursos de que dispone el propio centro, a través sobre todo de sus profesionales.